Ayer, el violonchelista Guillem Gràcia ofreció un recital en el Petit Palau dentro del ciclo KM0, presentando un programa dedicado al violonchelo solo que combinaba un estreno, música contemporánea y repertorio clásico.
El programa del concierto incluía Sept papillons de Kaija Saariaho, obra delicada y atmosférica, y parte de los 11 Capricci per violoncello solo de Joseph Dall'Abaco, llena de virtuosismo y ritmos cautivadores. Como punto culminante, Gràcia interpretó las 7 Postludes de Joan Magrané, estrenadas para la ocasión con la presencia del compositor, quien explicó al público el significado y el proceso de creación.

Las tres obras se fueron intercalando a lo largo del recital, creando un recorrido sonoro coherente que exploraba contrastes, colores y texturas del violonchelo, poniendo de relieve la capacidad expresiva del instrumento en manos de Gràcia.
También quiso regalar al público una canción de cuna vasca: ‘Aurtxoa seaskan’.
La presentación del concierto estuvo a cargo de Pep Gorgori, que contextualizó las obras y enriqueció la experiencia del público.
Con este recital, se celebró el tercer concierto del ciclo KM0, que continúa apostando por la creación contemporánea y por dar visibilidad a compositores e intérpretes de primer nivel.