Anoche, sir John Eliot Gardiner regresó al Palau de la Música Catalana junto a The Constellation Orchestra, en la segunda visita a Barcelona de la formación creada por el director británico en 2024 dentro del proyecto Springhead Constellation.

El programa comenzó con la Sinfonía en Re de Juan Crisóstomo de Arriaga y ya auguraba una gran noche clásica. En la segunda parte, el Concierto para clarinete y orquesta en La mayor, K. 622 de Mozart, interpretado con sensibilidad y equilibrio sonoro, con la solista Nicola Boud como protagonista. Boud quiso introducir y mostrar, al inicio de la obra, el clarinete que llevaba, explicando que era el instrumento para el cual Mozart había compuesto originalmente aquella pieza, así como su sonoridad.

En el bloque final, Gardiner dirigió la Sinfonía núm. 49 en Fa menor “La passione” de Haydn, una de las obras más destacadas de la noche por su intensidad y fuerza expresiva. La interpretación mostró la precisión y el dinamismo característicos tanto del director como de The Constellation Orchestra.

El público del Palau respondió con una larga ovación final en el concierto que cerraba la temporada 25-26 de BCN Clàssics.