La Orchestra Della Svizzera italiana, bajo la dirección de Charles Dutoit, protagonitzó ayer una velada en L'Auditori, con la legendaria pianista Martha Argerich como solista invitada.

La noche se abrió con Ma mère l’Oye de Maurice Ravel, interpretada con una sonoridad refinada y llena de matices. El momento central llegó con el Concierto para piano n.º 1 de Ludwig van Beethoven. Argerich ofreció una lectura viva y brillante, con su impulso rítmico y expresión que la caracteriza. El público, puesto en pie e incansable, pudo disfrutar como regal, de un fragmento de la Sonata 141 en Re menor, de Domenico Scarlatti.

La segunda parte culminó con la Sinfonía n.º 4 “Italiana” de Felix Mendelssohn. La dirección de Dutoit acentuó su carácter luminoso y danzante, con tempos vivos y una gran claridad en las texturas.
Un concierto para el recuerdo que, con dos mitos de la clásica de hoy en día, ponía punto y final a la temporada 25/26 de BCN Clàssics en L’Auditori.